La nueva visión del liderazgo en el actual contexto de digitalización

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La transformación digital es un fenómeno que trasciende el desarrollo de herramientas y recursos de última generación, por lo que su accesibilidad y uso no necesariamente convierten en innovadoras a las empresas que los adquieren.

La evolución constante de las nuevas tecnologías y su incorporación en las organizaciones para agilizar los procesos, reducir costes y mejorar la capacidad, plantea una revisión objetiva de la visión, así como del sistema de organización y la cultura corporativa en general.

En este sentido, Leaderty está organizando el evento Cómo liderar equipos multigeneracionales, con el objetivo de proporcionar a nuestros suscriptores elementos básicos para el análisis, planificación y puesta en marcha del necesario proceso de cambios dentro de sus compañías, para adaptarlas a los retos que impone esta tendencia global y, de esta manera, aprovechar mejor sus ventajas y minimizar su impacto negativo.

En el transcurso del presente artículo, adelantaremos algunas reflexiones sobre los aspectos más importantes a ser considerados por el liderazgo empresarial, tanto en la transición hacia la digitalización de los procedimientos, como en su consolidación interna en las organizaciones, para actualizar adecuadamente su visión, en concordancia con los desafíos presentes y futuros que acompañan a este fenómeno.

Gestión enfocada en el cliente

La transformación digital y la indetenible incorporación de usuarios a Internet han facilitado la globalización de tendencias de consumo y, en consecuencia, la estandarización de gran cantidad de productos. Dicha circunstancia obliga a revisar el esquema de gestión dedicado casi exclusivamente a dotar de innovaciones a los bienes y servicios que integran la oferta de la compañía, para contrarrestar las acciones de una competencia que no tardará imitar o superar las mismas.

A partir de ahí, es imprescindible plantearse la evolución a un management centrado en mejorar constantemente la calidad de la experiencia de los clientes, esto es: añadir valores diferenciales asociados a la adquisición y uso de los productos o servicios de la marca, además de establecer una comunicación fluida con los usuarios mediante canales como la página web, blog o cuentas en redes sociales, aparte de apoyarse en soluciones de Big Data y analítica avanzada, para conocer de primera mano sus reacciones, requerimientos y expectativas.

De esta manera, más allá de satisfacer una necesidad puntual de los consumidores, la gestión de customer experience busca estrechar un vínculo emocional entre estos y la empresa que perdure años. Las iniciativas en este particular van desde un servicio excepcional de atención al cliente   hasta introducir prácticas de responsabilidad social corporativa en los procesos productivos, como el envase del champú Head & Shoulders, de Procter & Gamble, elaborado con residuos plásticos recolectados por voluntarios en playas de Latinoamérica, lo que impulsa la buena imagen de la organización.
 

Sistemas de organización empresarial

Las nuevas tecnologías también aceleran la obsolescencia del modelo jerárquico y vertical de organización empresarial y han puesto de relieve propuestas innovadoras, entre las que se cuentan la holocracia, la redarquía, las organizaciones TEAL, el Management 3.0, las empresas líquidas y la economía colaborativa, entre otras, que tienen en común una mayor posibilidad de participación por parte del talento humano en la toma de decisiones y, en algunos, la rotación del liderazgo en función de los requerimientos del proyecto.

Tales modelos no son simples teorías, pues han sido puestos en práctica por corporaciones exitosas. Para muestra, el Management 3.0 se aplica en Google, Spotify y Virgin Records; mientras que Uber, la multinacional de traslados compartidos, Airbnb, la red internacional de alojamientos y Linux, la plataforma de sistema operativo y software libre, funcionan bajo el esquema colaborativo; al tiempo que Zappos, el e-commerce de calzados y ropa, se considera el mejor ejemplo de empresa holocrática.

Tanto los directivos experimentados como los nuevos emprendedores deben asimilar la necesidad de elegir e implementar el sistema de organización más adecuado al sector y propósitos de sus compañías, entre las opciones arriba mencionadas.

Políticas de motivación y conciliación laboral

Los millenials y la generación Z, los segmentos de la población mundial más numerosos y que integran la relevante mayoría de personas económicamente activas, tienen en común la interacción diaria y constante mediante Internet, además de la familiaridad con las tecnologías de comunicación móvil. Dichos grupos, en buena medida, aspiran a trabajar en empresas que valoren la conciliación laboral, a través de prácticas como los horarios flexibles y el smart working, que les permitan equilibrar su vida personal con las responsabilidades inherentes a sus cargos.

En sectores como el marketing, los seguros y, en general, aquellos que dependen en gran medida de una fuerza de ventas, el trabajo presencial en oficinas está disminuyendo progresivamente, gracias al apoyo de aplicaciones y plataformas on line como Slack, Trello y Assembla, o más especializados en Customer Relationship Management, en el caso de Salesforce y Microsoft Dynamics, que permiten gestionar proyectos, coordinar equipos de labores a distancia y cumplir asignaciones desde casa o desde cualquier sitio con conexión wifi a Internet.

Asimismo, los grupos etarios antes nombrados consideran la conciliación y las políticas de motivación como la participación en la toma de decisiones, la capacitación continua y las oportunidades de crecimiento profesional, en rangos de interés muy cercanos a los salarios competitivos como condiciones para trabajar en determinada organización. De este modo, las empresas que aspiren a captar a los profesionales y especialistas más capacitados y poseedores de habilidades transversales (disposición para trabajar en equipo, inteligencia emocional, asertividad, etc.), deben fortalecer su employer branding con un plan holístico y coherente de incentivos.

Cultura de aprendizaje

El desarrollo tecnológico también trae consigo la necesidad de actualizarse constantemente en función no sólo de las nuevas herramientas que van surgiendo, sino también de los cambios frecuentes en las tendencias y exigencias del mercado. Los directivos en la era digital deben entender la formación continua como una cultura dentro de la empresa que no sólo involucre a los colabores sino a ellos mismos como líderes de un proceso que requiere la adquisición permanente de conocimientos.

Finalmente, para ampliar más estas reflexiones, os reiteramos la invitación a participar en nuestro evento Cómo liderar equipos multigeneracionales.

 

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