Management 3.0, el liderazgo horizontal frente al vertical

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En las últimas décadas del siglo XX aparecieron algunas propuestas de liderazgo horizontal que tomaban en cuenta la opinión y los aportes del personal y que fueron formulados en programas como Calidad total. Estos planteamientos estaban bien intencionados, pero no modificaban en nada el esquema jerárquico que aún se mantenía en las corporaciones.

Teorías de management y liderazgo productivo iban y venían sin lograr un éxito contundente hasta que la idea de un modelo horizontal de gestión fue tomando cuerpo hasta quedar formalmente propuesto por Terrence Seamon a finales de la primera década del presente milenio con la denominación de Management 3.0.

Los cambios que propone el Management 3.0

El Management 3.0 concibe la organización como un modelo de red, en el que todos los equipos de trabajo están interconectados y se involucran en la solución de problemas y en la toma de decisiones mediante un esquema participativo que incluye al talento humano, los consumidores, los proveedores y los inversores, de modo que aquello que afecta a cualquier miembro de la red afecta por igual a toda la corporación.

Aplicar el Management 3.0 supone percibir a la empresa como un sistema adaptativo complejo en el que todos sus integrantes: colaboradores, managers y directivos, actúan de una forma igualmente compleja, adaptándose constantemente a los cambios en el entorno, como ocurre en sistemas naturales como el cerebro o las colmenas.

En otras palabras, el Management 3.0 sostiene que el 95% del rendimiento de una empresa se debe al trabajo en conjunto y no individual; por lo tanto, asume a la organización desde un punto de vista holístico: como un sistema en el que importa más el todo que la suma de las partes.

En consecuencia, un manager 3.0 actúa como un facilitador de la comunicación entre todos los integrantes del equipo de trabajo, intuye el potencial de los colaboradores y los estimula a participar en la elaboración de estrategias y a proponer maneras de enfrentar los retos de la empresa en función del cumplimiento de objetivos.

El ambiente de trabajo en una empresa que aplica el Management 3.0 se caracteriza por la realización de las tareas de forma conjunta y de la manera más eficiente, sin descuidar el bienestar y el entusiasmo de los trabajadores.

Empresas como Apple, Google, Pixar o Spotify han sido pioneras en este particular, al implementar horarios flexibles e introducir en sus oficinas elementos lúdicos como toboganes, futbolines y mesas de ping-pong. El propósito es lograr que los empleados repongan fuerzas y liberen el estrés de forma adecuada para incrementar su motivación y rendimiento.

Valores de Management 3.0

Introducir este tipo de management en una organización también implica llevar a la práctica una serie de valores inherentes a su concepción holística del entorno laboral y que pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Una gestión de talento humano enfocada en el desarrollo de competencias que defina los diferentes perfiles requeridos por la empresa, teniendo en cuenta su capacidad de adaptación a los cambios y de contribuir de manera eficiente con el cumplimiento de los objetivos. Por eso, es imprescindible incorporar a profesionales idóneos, más que a profesionales muy laureados.

  • Fomentar el trabajo en equipo mediante un proceso sistemático que comience con la formación de cada integrante del grupo en esta habilidad y que continúe con la creación de un ambiente que motive la colaboración. Para este propósito es necesario contar con líderes empáticos y que generen entusiasmo.

  • Gestionar los proyectos dentro de un marco laboral que permita asumir y solventar situaciones muy complejas, mientras se elaboran productos con el máximo de valor añadido.

  • Organizar y delegar, para que los integrantes del grupo asuman como propios la creación y desarrollo de productos.

  • Poner en práctica métodos ágiles que permitan adaptar los proyectos y su desarrollo a las condiciones de trabajo y del entorno de manera rápida y flexible.

  • Empoderar al talento humano, infundiendo en cada colaborador un sentido de propiedad y de identificación con la empresa y dándole autoridad para tomar decisiones en sus labores.

  • Gestionar el cambio dentro de la empresa mediante la propuesta y discusión de nuevos procesos, así como de las nuevas estructuras y culturas de organización requeridas y que afecten al entorno laboral.

  • Aplicar las motivaciones intrínsecas y extrínsecas. Esto significa estimular y apoyar anímicamente a cada colaborador, mientras se le otorgan incentivos como bonificaciones y tiempo libre, en compensación a su esfuerzo y dedicación.

De la teoría a la práctica

En lo que concierne a la aplicación de un concepto de liderazgo horizontal en la gestión empresarial como el que representa el Management 3.0, conviene tener muy claro que las expectativas de los grupos de trabajo y de los mismos managers estará centrada en convertir la teoría en práctica tangible.

El discurso es muy interesante y hasta conmovedor en el papel; pero la puesta en práctica de este enfoque de dirección supone aceptar un cambio radical en la manera de producir bienes y servicios que las organizaciones más tradicionales quizás permitan solo parcialmente, lo que podría generar decepción en el equipo.

Aceptar que en el mundo actual no sólo evoluciona la tecnología, sino también las maneras de pensar y de producir, allana buena parte del camino para poner en práctica el Management 3.0, entendiéndolo como un concepto que facilita el desarrollo de los proyectos de una manera fluida y satisfactoria mediante el estímulo adecuado a los colaboradores y el trabajo en equipo.

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