¿Es la Inteligencia artificial un riesgo real para los trabajadores?

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De acuerdo a los visionarios apocalípticos, en el futuro cercano, las empresas se fusionarán con el desarrollo de las tecnologías hasta tal punto que las máquinas y los robots sustituirán por completo la mano de obra de los humanos, teniendo como consecuencia el desempleo a gran escala y, probablemente, la desaparición del sistema de seguridad social.

Pero, ¿hasta qué punto se hará realidad tan sombrío pronóstico? ¿Es posible que en pocos años la robótica se encargue de la resolución de problemas en las compañías, provocando que el  talento de los expertos pase a la historia mientras es suplantado por el uso de aplicaciones y algoritmos? ¿Ocurrirá lo mismo en el sector de los servicios? ¿La atención a los usuarios quedará definitivamente a cargo de bots? ¿Qué pasaría con áreas tan vitales y delicadas como la investigación?

Próximamente en nuestro post El internet de las cosas: hacia un sistema de producción inteligente, hablaremos de que tanto las soluciones de IoT como las de IA están acelerando la carrera de las empresas hacia una automatización total de sus procesos, pero apreciando estos fenómenos con un enfoque más positivo, es decir, asumiéndolos como herramientas de apoyo al esfuerzo y talento humanos.

Máquinas y humanos trabajando en armonía

Ghunter Reinhart, catedrático de la Universidad Técnica de Múnich y autor de Guía de la Industria 4.0: Modelos de negocio, procesos y tecnología, prefiere ver la incorporación de soluciones de inteligencia artificial y robótica en las compañías como una oportunidad. En este sentido, predice la cooperación productiva entre máquinas y trabajadores en las fábricas inteligentes (smart factories) del futuro cercano. Entornos como estos ya están siendo conformados en muchas corporaciones; en ellos, los robots -con capacidad para aprender mediante el machine learning- y los integrantes del staff trabajarán en equipo de manera eficiente y con mayor coherencia que en la actualidad.

Reinhart cree que todo sistema de producción que incluya robots y otras herramientas de inteligencia artificial podrá crear nuevos modelos de negocio mediante la captación e interpretación de datos. Por ejemplo: trabajadores humanos y recursos como el Big data, en combinación con analítica avanzada, interactuarán para elaborar productos innovadores y rentables ajustados a la demanda.

Pensemos en el caso del servicio de soporte al cliente, un área esencial para las empresas y en la que se está aplicando la inteligencia artificial (IA), mediante bots capaces de "dialogar" con los usuarios y captar sus necesidades. Los asistentes virtuales y chatbots de inteligencia artificial ya pueden imitar las funciones cognitivas de los humanos, entre ellas, aprender automáticamente palabras y participar en la resolución de problemas.

Estas herramientas son capaces incluso de emular la forma de pensar y el habla informal de las personas, por eso tienen la habilidad de captar la información y, a partir de ésta, dar la respuesta precisa. ¿Quiere decir esto que se prescindirá del personal de Costumer Support? ¡Para nada! Los bots dedicados a este departamento solucionan los casos de rutina y funcionan como "filtros" para asignar requerimientos más complejos a los operadores más indicados, lo que también permite a los colaboradores de este departamento dedicarse a otras tareas de mayor responsabilidad.

Oportunidades vs amenazas

Con las herramientas de inteligencia artificial sucede lo mismo que con el Internet de las cosas y tantas otras tecnologías en desarrollo que se están incorporando continuamente a la producción de bienes y servicios: su implementación requiere de nuevas y particulares habilidades. Esto ha ocasionado la desaparición o sustitución de procesos y hasta departamentos en las empresas. Obviamente, también ha resultado en la eliminación de puestos trabajo y en la creación de otros tantos.

Sobre este dilema, las cifras obtenidas por diversos estudios justifican la preocupación y el optimismo de diferentes sectores. Basta observar, por ejemplo, las estimaciones de la Oxford Martín School sobre el riesgo de pérdida de empleos en los próximos años a consecuencia de la evolución tecnológica en las organizaciones: 47% de plazas sólo en Estados Unidos; mientras que en Europa, más de 54 millones de personas en Alemania, Inglaterra, Italia, Francia y España, podrían quedar en el paro.

En contraste con este pronóstico, el Foro Económico Mundial estima que el 65% de los niños que cursan primaria actualmente, ejercerán trabajos aún inexistentes. Asimismo, Jerome Clayton Glenn, director del Proyecto Millennium, asegura que los avances en IA, IoT y otras tecnologías están generando más puestos en especialidades e industrias en pleno auge, lo que compensa los puestos que van dejado de ser demandados.

El mismo Glenn opina que, paralelamente a la transformación digital, los oficios monótonos irán desapareciendo; mientras que otros con mayor requerimiento de creatividad se incrementarán. En este sentido, también se experimentará un alza en las plazas relacionadas con la conservación del medio ambiente y las energías alternativas, entre otras áreas.

De acuerdo a esta perspectiva, no hay razones para creer que el desarrollo de las soluciones de inteligencia artificial y su incorporación a las empresas pueda representar un riesgo para los trabajadores. Por el contrario, puede significar una oportunidad de crecimiento profesional con base en la formación y la actualización constantes.

Para conocer otras implicaciones del desarrollo tecnológico, recomendamos leer nuestro post Las posibilidades del Blockchain en la administración pública.

 

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